Tres entrevistas permiten conocer recuerdos, experiencias y cambios dedistintas épocas a través de sus protagonistas
De la radio y el diario de papel a vivir pegados a una pantalla en el
bolsillo: la tecnología no siempre estuvo ahí, aunque para nosotros sea lo
único que conocemos. La velocidad con la que cambió la forma de
informarse y comunicarse en solo un par de décadas reconfiguró porcompleto la vida cotidiana.
Para entender ese choque cultural, hablamos con tres abuelos que vivieron
esa transición en carne propia. Nos contaron cómo experimentaron la
llegada de los nuevos medios, cómo se adaptaron al cambio y qué piensande este mundo ultra conectado en el que vivimos hoy.
Bazán Amado y su mirada sobre la policía

A sus 78 años, Amado Bazán ha sido testigo de cómo la policía se fue
transformando junto con los cambios de la sociedad. Recuerda que antes “la
policía era muy distinta”, se la veía como autoridad y generaba respeto y miedo.
Con el paso del tiempo, notó que la relación comenzó a ser más cercana: “Hay
más diálogo, más cercanía”. También destaca a los policías que trabajan para
cuidar a la sociedad y considera que ese trabajo merece reconocimiento. ParaBazán, “la policía no es perfecta, pero es necesaria”.
Amado también reconoce que todavía existen problemas y que a veces se critica rápido, pero señala que “no siempre se sabe lo difícil que es su trabajo”. Destaca especialmente a los policías buenos, generosos y valientes que ponen el cuerpo todos los días para cuidar a los demás. Para él, el respeto debe ser mutuo: “Así como uno espera que ellos nos cuiden, también hay que colaborar, denunciar, no mirar para otro lado”. A sus 78 años, mira al futuro con esperanza y confía en las nuevas generaciones de policías.
Carmela D’Amico, un viaje desde 1931 hasta 2026

Carmela D’Amico, de 95 años, nació el 11 de febrero de 1931 en la ciudad de
Mendoza. A lo largo de su vida fue testigo de muchos cambios y recuerda
especialmente cómo era la vida cuando era niña. Después del terremoto de 1944, cuando tenía 11 años, se mudó con su madre y sus hermanas a Buenos Aires, a la casa de una tía paterna.
Carmela cuenta que en su infancia no tuvo travesuras y que sus padres eran muy correctos. También recuerda que se levantaba temprano, ayudaba en la casa y acompañaba a su familia. En aquella época, para informarse, escuchaban la radio. Se enteraban de las noticias a través de emisoras como Radio Colón y Radio Grafina. También recuerda algunos momentos importantes de su vida, como cuando conoció a su marido, Ernesto, en un baile de carnaval. Se casaron a los 23 años y tuvieron una hija. Con el paso de los años, Carmela fue viendo cómo cambiaban las costumbres, la tecnología y los medios de comunicación.
Su primer aparato tecnológico fue un televisor, y recuerda con emoción cómo la televisión fue cambiando la forma de conocer lo que ocurría en el mundo. Su historia permite conocer las diferencias entre la vida de antes y la actualidad, a través de sus recuerdos, experiencias y anécdotas.
Susana Fernández y la niñez de los años 60

Susana Fernández recuerda su infancia en los años 60, cuando vivía en una casa grande con su papá, su mamá y sus hermanos. Inventaban juegos con ramas, palos y envases viejos, construían casitas y jugaban al almacén y a las muñecas. También jugaban con los chicos del barrio y recuerda especialmente los juegos con los varones porque eran más estimulantes.
Durante su adolescencia tenía menos libertad que en la actualidad. Después de sexto grado, no todos podían continuar el secundario debido a los gastos de los libros. Cuando asistía a la escuela complementaria aprendió cocina, repostería, conservas y bordado. A los 18 años comenzó a tener novio y a los 22 se casó. La escuela tuvo un papel muy importante en su vida. Las maestras eran exigentes y tomaban pruebas con frecuencia. También realizaban resúmenes, láminas y trabajos sobre distintas materias. Además de los conocimientos, enseñaban valores como el respeto, la responsabilidad y la buena educación.
En cuanto a la recreación y los medios de comunicación, durante su infancia no tenía televisión y solo contaban con una radio. Por eso, pasaba gran parte del tiempo jugando, leyendo y realizando actividades con sus hermanos y amigos. Para Susana, lo aprendido durante su infancia fue fundamental y la acompañó durante toda su vida.
Las experiencias de Bazán Amado, Susana Fernández y Carmela D’Amico
permiten conocer distintas formas de vivir y de ver el mundo a lo largo de los
años.
Sus recuerdos hablan de la familia, la escuela, los juegos, el trabajo, las
costumbres y las relaciones entre las personas. Aunque cada uno vivió una
historia diferente, sus testimonios muestran cómo fueron cambiando las formas
de relacionarse y de vivir en sociedad. Escuchar sus recuerdos también permite
valorar las experiencias de quienes vivieron otras épocas y conocer un poco más de nuestro pasado”

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